" Tríptico" (1999)

Tras varios años en la intimidad, vuelve a aparecer de cara al público la pintura de Mª Gloria Beltran Rahola. Período de sosiego y reflexión en el qué su arte ha alcanzado la madurez anhelada por su autora, y que sin duda será apreciada por la crítica.

Sus trazos sobrios pero no tajantes cautivan el paisaje, dominandoo su entorno, y bañándolo de un humanismo palpable. El control de la luz en sus composiciones, es seguramente una de sus más bellas características, que nos induce a perder la vista en la lontananza de la obra, esperando el paso del tiempo, que nunca paso, según luz y movimiento nos sugieren.

Tanto los temas de índole más realista, como aquellos que denominaremos "naturaleza emergente", denotan la huella de su autora. Fundiéndose en todos ellos con gran maestría realidad y fantasía, desdibujando el linde que entre ambas se alza.

Bajo dicha denominación, trata la pintora de mostrar al público un mundo oculto a los ojos de todos, no por ello inexistente. Latente en la naturaleza, en las sombras, en la vida, que no es sino fuente de sentimientos, y otro matiz del mundo en qué vivimos.

Sin duda nos encontramos ante el renacer de una gran pntura, que habla por si misma sin necesidad de presentación, y cuyo valor no puede menos que elevarse al paso del tiempo. Siendo ciertamente una buena inversión para todo buen amante del arte.

Se han llevado a cabo, entre otras, exposiciones con éxito en:

Madrid (1981), Barcelona (1982), Amposta, San Carlos, Vinaroz y Pamplona. Así como participó en una exposición intinerante de artes plásticas, levada a cabo por la Delegación Provincial del Ministerio de Cultura.

Dejemos sin más dilación, que el arte hable por si mismo.

 

Juan Erroz. (1998)